Archivo | marzo, 2014

YA VIENE EL DÍA (Pablo Benitez)

6 Mar

Imagen

(Palabras pronunciadas el 04 de marzo, en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura” realizado en el Teatro Presidente por el “Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante”).

Pablo Benítez

“Ya va venir el día, / ponte el alma”, nos dice César Vallejo con su voz de esperanza. Uno no puede mirar la historia de su propio país como un derrotero poblado de luchas y desafíos, pero también de momentos luminosos. Es parte de la esperanza que anida sin que uno se dé cuenta.

Yo percibo, por ejemplo, los años veinte y treinta en El Salvador, como un momento de luz. Se consolida en el país una red de pensamiento crítico y político que, si bien desemboca en luchas cada vez más álgidas, también establece uno de los más fuertes pilares de nuestra herencia cultural, constituido por el vitalismo teosófico de Maferrer; el periodismo independiente encabezado por el diario Patria y las publicaciones universitarias; la lucha cívica de Prudencia Ayala; la narrativa y la pintura de Salarrué; las movilizaciones de mujeres; la poesía de Claudia Lars, y más. El año 1932 es el coralario de ese proceso germinal de transformación: la matanza se cierne sobre estos primeros destellos del siglo XX.

Durante los años sesenta y setenta se revitaliza y se reconstituye este impulso de los sectores populares, las capas universitarias, profesionales, obreras e intelectuales del país. La nación avanza  hacia un proyecto de cambio social, cultural y político, un cambio de raíz y estructura, empujado con la lucha armada.

Luego de varias décadas de combate y luego de la construcción del primer gran acuerdo nacional por la paz y la justicia social, firmado en Chapultepec en 1992, nos avocamos a un tercer momento de luz. Esta puerta se abre por completo con la instalación del primer gobierno de alternancia política en la historia de El Salvador: el Gobierno del Cambio, conducido por Mauricio Funes y el FMLN.

La época que vivimos exige una transformación cultural que recoja nuestro legado cultural en su integralidad y potencie el poder soberano de la ciudadanía. Debe reconocerse que, con estos fines, el FMLN ha tendido históricamente una plataforma de diálogo e intercambio con artistas, intelectuales, gente dedicada a la academia y a la ciencia, desde los momentos más duros de la lucha armada hasta las jornadas de construcción de sus propuestas programática de gobierno y de la novedosa y necesaria Ley de Arte y Cultura.

En la actualidad además la Secretaría de Cultura del FMLN conduce otro proyecto de gran relevancia: la publicación de los primeros dos tomos que recogen buena parte del pensamiento crítico salvadoreño contemporáneo, con un enfoque amplio y diverso, con altos criterios de calidad académica, avalados por la Universidad Nacional Autónoma de México y un selecto grupo de dictaminadores.

Todas estas iniciativas de diálogo son expresiones claras de la voluntad sólida tanto del FMLN como de la ciudadanía por avanzar con decisión en la construcción de un imaginario de transformación que tenga como corazón la paz, la tolerancia, la pluralidad, la diversidad, la justicia social, la memoria y la verdad.

“Ya va a venir el día, / ponte el sol. // Ya viene el día, dobla / el aliento, triplica / tu bondad y da codos / al miedo”, nos vuelve a decir Vallejo. Ese día está cada vez más cerca.

Anuncios

Palabras de Luis Alvarenga pronunciadas en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura”

6 Mar

Imagen

(Palabras pronunciadas el 04 de marzo, en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura” realizado en el Teatro Presidente por el “Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante”).

La actividad artística es importante para la transformación de la sensibilidad humana. Esto hace que su carácter político sea evidente. El abrir los ojos a nuevos mundos, distintos al de una realidad muchas veces irracional; el alterar la indiferencia hacia lo cotidiano y transformarla en asombro, maravilla y cuestionamiento; todo eso crea una disposición crítica hacia la realidad, o, más bien, hacia la realidad organizada en función de fines deshumanizadores e irracionales. El arte, se ha dicho, es emoción, pero emoción que conmociona y mueve la razón hacia la acción.

De ahí que al arte y el o la artista que la produce, esté del lado de la crítica y de la rebelión. De ahí que el arte sea político. Lo político del arte no es siempre ni exclusivamente militancia política. El carácter político del arte viene dado por ser expresión y modificación de lo sensible. Esto hace inadmisible el confundir el carácter crítico del trabajo artístico o académico con una pretendida apoliticidad, con un “yo no milito en partidos”, o “yo no tomo una postura política a favor o en contra de nadie”. No podemos creer que estamos más allá de la realidad que nos toca vivir. Hay más consciencia en aquel pintor que está trabajando solo en su estudio, pero que sabe que su pintura toca almas, cambia consciencias, alerta cerebros, que en aquel que participa en el espacio público para llamar a anular la posibilidad de una forma de acción eficaz en un momento histórico determinado, en favor de una supuesta independencia de pensamiento.

Como artistas, como escritores, como académicos, lo mismo que cualquier otra persona que se dedique a las más distintas labores, estamos interpelados por la realidad y estamos tanto en el derecho como en la obligación ética, de participar políticamente, entendiendo esto último como “tomar parte” de los asuntos de interés público, esto es, de los asuntos que nos implican a todas y todos.  Este “tomar parte” es a favor de las personas y colectividades concretas que históricamente han sido marginados, excluidss, invisibilizadss y reprimidss. Este “tomar parte”, desde nuestro trabajo como artistas, como trabajadores de la función intelectual, es la búsqueda de lo que Ellacuría llamó “la palabra eficaz”. La palabra eficaz, dice, es “creadora de la vida que se re-crea en el escrito y en los otros lo que es la cosa viva.” Esta búsqueda también está unida a la de la acción eficaz. Que sea eficaz para incidir en la transformación radical de la realidad.

Por esa razón, consideramos que esta incidencia en la transformación de la realidad tiene mayores posibilidades si, como artistas y académicos, le damos un empuje desde nuestro quehacer. También consideramos que esta necesidad de transformación de la realidad tiene mayores posibilidades en la medida en que, como sociedad, vayamos superando las estructuras y relaciones autoritarias que han caracterizado a El Salvador. No es despreciable que estemos ante la posibilidad real de evitar que esas estructuras de poder económico, social y político retomen el Ejecutivo como pretenden hacerlo. Al contrario, es algo que nos da esperanza y aliento para seguir trabajando en las muchas cosas que hace falta cambiar en el país.

El Salvador necesita mucho de la danza, de la pintura, de la literatura, es decir, de expresiones que “son palabras bellas” porque son “las que dan vida, que nacieron de una vida y se van hechas de luz y vida a las otras almas”, como escribió Ellacuría. Por eso, reafirmamos nuestro apoyo al programa del FMLN, a su proceso de discusión y de elaboración de su plataforma cultural. Obviamente, un proceso de participación para definir líneas de trabajo, la creación de un Ministerio de Cultura y la concreción de políticas de seguridad social para los artistas son pasos importantes en la dignificación de nuestro trabajo. Reafirmamos también nuestro compromiso de seguir actuando, desde la práctica de una palabra eficaz, desde la creación artística y literaria, desde los espacios de reflexión y formación académica, en función de las transformaciones necesarias para humanizar este país.

CULTURA ARTE Y CIENCIA CON SALVADOR Y OSCAR ADELANTE (Ramón D. Rivas)

6 Mar
Imagen
 
(Palabras pronunciadas el 04 de marzo, en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura” realizado en el Teatro Presidente por el “Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante”).
 
Ramón Rivas
 
COLEGAS Y AMIGOS

Esta tarde estamos ante a un sector muy determinante, desde el punto de vista de la cultura: Me refiero a los artistas de El Salvador que representan las diferentes ramas del arte, entre ellas: escénicas, plásticos, literatura, música, teatro y danza, así como las ciencias sociales, que unidos en un mismo sentir expresan su apoyo a los cambios democráticos tan necesarios en nuestro país.

Cuando hablo de que el sector artístico de nuestro país es determinante para impulsar los cambios que se necesitan, lo afirmó con mucha propiedad y conocimiento, dado que he aprendido que la ciencia y la cultura son una parte importante para la formación o transformación integral del individuo y de la sociedad. Como antropólogo que soy, he aprendido que la ciencia y la cultura están en el pueblo: y lo hace la misma gente de una forma ordenada y coordinada; y apoyada y estimulada. Se ve, en en el programa de gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, ese apoyo, ese estímulo; y así debe ser. Pero también he podido constatar y ser partícipe del arduo trabajo en pro de la cultura de nuestro país por parte de la Secretaría de Cultura del Frente. Los gobiernos se eligen para servir al pueblo; y el FMLN está cumpliendo para la cultura.

Y es que he aprendido, también, que cuando conocemos nuestra cultura, sus raíces y a sus protagonistas, podemos interpretar los grandes problemas sociales que viven nuestras generaciones. Ya lo decía Corinne Johnson en la declaración de México en la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales: “La cultura es el fundamento necesario para un desarrollo auténtico de nuestras sociedades”.

Por su parte, la Organización de los Estados Americanos (OEA) afirma que, “en los últimos cuarenta años… los Estados miembros han reafirmado a la cultura como componente integral de los procesos de desarrollo y democratización de la región. Hoy el tema de la cultura comparte su lugar con otros de igual relevancia, armonizando el progreso cultural con las transformaciones económicas y sociales de los pueblos del Hemisferio”.
Por eso considero importante este gran evento, que de seguro ratificara el compromiso que Salvador y Oscar hacen con el sector cultural de El Salvador para impulsar, según el eje 9 del Plan de Gobierno El Salvador Adelante, la promoción de la Cultura como una fuerza para transformar a la sociedad y llevarla a un buen vivir.

Es importante señalar que para echar a andar este proyecto es necesaria la participación permanente de la ciudadanía organizada en cada uno de los sectores vivos de la sociedad; y se necesita, además, de un ente rector comprometido que pueda impulsar armoniosamente cada una de las políticas que se requieren para lograr el objetivo.

No me cabe duda de que el FMLN ha asumido desde ya este compromiso con el sector artístico y cultural del país; y serán Salvador y Oscar, quienes desde el Ejecutivo, hagan que cada una de las iniciativas plasmadas en su plataforma de gobierno se vuelva una realidad.
Muchos saben que soy un amante y fiel creyente del arte y de los procesos culturales, lo cual escudriño desde las investigaciones científicas, con las herramientas que me da la antropología. Para mí, cada momento, cada pieza de la historia, las diferentes formas de expresión artística y cada hecho histórico impactan y forman a cada salvadoreño que nace en estas tierras.

La cultura, conteniendo todas las formas de arte, está conectada al desarrollo humano, económico, social y democrático de una sociedad. Creo, al igual que muchos investigadores, que el desarrollo no es solamente un componente. No se trata solo de desarrollo económico para mejorar la situación de un país, sino que es necesaria una mezcla de cultura para que este proceso pueda funcionar. La cultura, conectada a todo el engranaje social, se convierte en un proceso integral donde los diferentes campos se complementan el uno con el otro. En otras palabras: podemos asegurar que la cultura es el alma del desarrollo humano en todas sus dimensiones; pero especialmente en lo espiritual y lo moral; pero también en lo económico y social de un país. La cultura debe de ser vista y considerada como un eje transversal que atraviesa todas las instituciones que le dan vida a nuestra sociedad, un eje que trastoca todo el engranaje que conforman las instituciones que le dan cuerpo y sostienen a la sociedad.
Por ello, considero importante que la unificación de los sectores privado, científico, ciudadanía, gobierno y cultural del país, trabajen juntos para crear nuevas formas de convivencias socioculturales basadas en las normas del respeto, solidaridad, inclusión y unidad, que, sin lugar a dudas, nos llevarán a la búsqueda, al encuentro y reforzamiento de la identidad como salvadoreños, que hoy por hoy no conocemos, y que, es más, muchas veces negamos para aceptar otros patrones foráneos y antivalores contraproducentes.
Estela Paredes, fundadora de La Tarumba (una fundación que trabaja con los niños y jóvenes a través de las artes en Perú), conceptualizó de mejor forma lo que acabo de decir. Ella afirma que “el arte propone naturalmente una estructura democrática e inclusiva, donde se borran las diferencias de género, cultura y nivel socioeconómico, y se rescatan valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y la reciprocidad”. Desde esta perspectiva es que se debe iniciar la labor como sectores científico y artístico nacionales, teniendo como meta, la reconciliación de la sociedad salvadoreña.
Los próximos cinco años serán decisorios para la cultura de nuestro país; y aún más, para el sector artístico de El Salvador, el cual ha estado excluido del proceso transformador que experimenta el país. Ahora ha llegado el momento de iniciar el camino; y muchos estamos decididos a caminar juntos en la búsqueda de un mejor futuro para nuestro país.
En una sociedad donde prima el individualismo y el aislamiento, el arte trabajado desde lo colectivo puede constituirse en un elemento fundamental de transformación de los lazos sociales.
Para terminar, expreso públicamente no estar de acuerdo con los aspectos violatorios de los derechos a los cuales se han visto sometidos muchos funcionarios de gobierno, y hasta académicos de las instancias de educación superior estatal, con la sentencia emitida por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia respecto a la expresión política ciudadana. Muchos intelectuales y trabajadores culturales podrían haber estado en este lugar; hoy tienen que ver este proceso desde lejos. Un fraternal saludo a cada uno de ellos.
Pero ese hecho no les impide sentirse comprometidos con este proceso democrático. Un fraternal saludo a cada uno de ellos.
Todos nos sentimos parte de nuestra cultura o nacionalidad; eso es algo que nos hace sentir unidos con otros; y que también lo identificamos como parte de nuestro ser, esa sensación nos hace querer ser parte de la sociedad y aportar para su bienestar. En este momento y en este lugar yo le pido a todos los salvadoreños, sin distinción de ninguna clase, comprometámonos con la cultura.

 

Palabras de Fernando Umaña en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura”

6 Mar

Imagen

(Palabras pronunciadas el 04 de marzo, en el evento “Encuentro, ciencia, arte y cultura” realizado en el Teatro Presidente por el “Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante”).

Fernando Umaña

Buenas noches tengan todas y todos los presentes, en nombre del Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante, quiero agradecerles a cada uno de ustedes por haber asistido a este evento que junto a otros colegas artistas, preparamos con mucho cariño para ustedes, y en el que ratificamos  hoy nuevamente nuestro apoyo y nuestra confianza a la propuesta cultural del FMLN.

Decidimos nombrar a esta actividad con el nombre “Encuentro, ciencia, arte y cultura”, porque consideramos que a pesar de la diversidad de disciplinas artísticas, y de la diversidad de saberes académicos presentes, todas y todos tenemos un lugar de articulación, al cual hemos dedicado, mucho esfuerzo, dedicación, tiempo, compromiso y teoría. Me refiero pues, enfáticamente a la Cultura, que es el terreno en el que todos nosotros nos desplazamos activamente como artistas, académicos e intelectuales. A todos nos interesa el desarrollo de la cultura del arte, y del conocimiento científico en El Salvador, así como la construcción nuevos imaginarios que den sentido y fundamento a nuestras prácticas cotidianas y al proyecto de una sociedad salvadoreña más justa, con perspectiva de futuro y de libertad.

Nosotros, como artistas, venimos luchando desde hace ya varios años porque se genere una mejor infraestructura cultural, que permita el despliegue de la creatividad que reside en toda la sociedad, que no es exclusiva de una élite. Dicha creatividad ha estado constreñida  por una falta de perspectiva en materia de políticas culturales adecuadas, sin embargo, el FMLN, desde el partido ha dado muestras claras por superar las visiones coyunturalistas y folkloristas de la cultura, tal es el caso de la elaboración del Proyecto de ley de cultura, iniciativa que supera, a mi juicio cualquier sesgo ideológico porque parte de un enfoque de ver a la cultura como derecho humano fundamental y como un eje estratégico del desarrollo.

También quiero destacar el acierto que el Frente ha tenido en su propuesta de política cultural, contenida en su programa de Gobierno, en la que se plantea la creación de un Ministerio de Cultura, la conformación de un Fondo Nacional Concursable para la Cultura y las Artes, fundar el Instituto Superior de las Artes y brindar seguridad social para los artistas. Por esas muestras de interés en la cultura, es que adherimos nuestra confianza en su proyecto político.

Hace algunos meses, el antropólogo Nestor García Canclini expresaba una opinión, que me parece pertinente compartir con ustedes, que tiene que ver con la importancia del arte como lugar de lo incipiente, y con esto me gustaría finalizar, Él decía que: “Desde las vanguardias de fin de siglo XIX, y especialmente de las de los años veinte del siglo pasado, las artes se han vuelto muy insurreccionales respecto de los relatos hegemónicos, tanto de las narrativas nacionales con pretensiones de cohesionar a una sociedad como con otras formas de folclore o de agrupamiento y sedimentación en un solo sentido. El arte ha sido avanzado en hacer estallar los sentidos convencionales de las sociedades. Eso no se ha perdido por más que el posmodernismo haya declarado caducas las vanguardias. Este sentido de innovación, de apertura a lo no dicho, a lo que todavía podría inventarse sigue vibrando”.[1]

Muchas Gracias

Minientrada 6 Mar

IMG_6544

Breni Cuenca

Como ustedes saben, la fracción legislativa del FMLN, a través de la diputada Lorena Peña, entregó a la Asamblea Legislativa el Proyecto de Ley de Arte y Cultura, el 21 de noviembre de 2012.

El proyecto de Ley  de cultura del FMLN se elaboró teniendo conciencia de las grandes contribuciones culturales y artísticas que nos heredaron las generaciones anteriores. Especialmente, la Ley reconoce la herencia humana y cultural de los pueblos originarios, plena de valores de resistencia y lucha por sus derechos, de riqueza lingüística y estética y de cosmovisiones. A esas contribuciones ancestrales, se suman las obras, y los procesos de lucha social y transformación emprendidas por los salvadoreños en las distintas épocas: colonial, de Independencia, Federal Centroamericana, Republicana, y Contemporánea. Todas esas contribuciones son cruciales para que hoy podamos construir un horizonte de futuro para El Salvador cuyo referente principal debe ser la realidad, la historia, y las formidables luchas y experiencias del pueblo salvadoreño. Esas luchas y sus estrategias han sido siempre de cuño propio. Esa condición de creatividad política interna, fue la que condujo al éxito de la épica resistencia antiautoritaria  y a lograr, después de doce años de guerra civil, la negociación que abrió las puertas a la paz y al proceso de construcción democrática.

En todos los países y épocas, hay acontecimientos de gran significación en la historia cultural de un país  porque marcan rutas decisivas de su vida como naciones: en nuestro país, un hito cultural decisivo fue la fundación de la Universidad de El Salvador en 1841, cuya influencia de conocimientos, acción social y pensamiento se extiende a lo largo de 173 años.  Otras creaciones fundacionales de orden cultural han sido decisivas en el largo plazo: la fundación del Museo Nacional en 1883, la creación de la Biblioteca Nacional, la recopilación de los mitos náhuat-pipiles por María de Baratta y Schultze Jena; el voto de  las mujeres, en 1950, que constituyó un viraje en la cultura política, el rescate de los  sitios arqueológicos de Tazumal, El Trapiche, San Andrés y Cihuatán[1], entre otros de gran valor como la creación de periódicos y revistas en donde se han manifestado las distintas tradiciones de pensamiento político y social, las ideologías, y, en grado reducido, hay que decirlo, las manifestaciones artísticas y literarias.

A nivel de la configuración de los imaginarios de transformación social, debemos enorme gratitud a la intensa participación de las comunidades culturales artísticas y científicas, en las luchas sociales y políticas de las décadas del setenta y ochenta. Ahí merece una especial mención la participación de los pensadores e intelectuales salvadoreños que, en medio de la represión política, aportaron sus conocimientos para develar las estructuras y realidades del país: entre ellos, Roque Dalton, Rafael Menjívar, Jorge Arias Gómez, Alejandro Dagoberto Marroquín, Juan Mario Castellanos, Matilde Elena López, Abel Cuenca, Ítalo López Vallecillos, Rafael Cáceres Prendes, entre otros de igual importancia. Durante la década de los setenta se configuró también, el extraordinario grupo científico- social e intelectual constituido por los padres jesuitas de la UCA que fueron asesinados por un batallón militar, en 1989. Ellos nos dejaron un enorme legado de conocimientos, de compromiso ético con la justicia social y las libertades, y de coraje para expresar sus ideas y su compromiso social, aún a costa de sus vidas.

El largo camino de construcción institucional de la cultura y el contexto político social que hizo posible la fundación de las instituciones culturales siempre fue motivo de reflexión en la elaboración de la ley. A fines de 1991, por ejemplo, en los prolegómenos de los acuerdos de paz, fue creado El Consejo Nacional para la Cultura y el Arte CONCULTURA y se emitió la Ley de Protección del Patrimonio Cultural. La firma del Acuerdo de Paz inauguró un periodo de extraordinaria vitalidad ya que el fin de la dictadura dio lugar al florecimiento de la creación cultural en todas las esferas. Quedó demostrado que el país puede alcanzar grandes alturas en todos los campos, cuando se dialoga políticamente y se ponen los intereses del país en la base y en el horizonte de los entendimientos.

Pero, es bueno insistir que nuestras herencias culturales e institucionales se han decantado  también en el seno de la sociedad civil. Allí han nacido y se han desarrollado, en medio de la precariedad,  iniciativas formidables de danza, teatro, artes plásticas, música, artesanía popular, editoriales, radios comunitarias, entre otros muchos proyectos.  Esos emprendimientos demuestran claramente que la cultura y el arte son patrimonio del ingenio e imaginación de toda la sociedad.

Las fuerzas culturales en El Salvador han vivido situaciones muy azarosas y han tenido que sortear innumerables obstáculos, pero entre ellos, el más persistente ha sido el bloqueo impuesto por la tremenda incomprensión del papel de la cultura en la construcción del presente y del futuro de nuestro país.

Por esa razón, el proyecto de Ley de cultura del FMLN, rompe con la tradición que considera a la cultura como un artículo decorativo o como instrumento de rédito para intereses personales o de grupos.  Por el contrario, el proyecto de Ley  enfoca a la cultura como una dimensión humana y social fundamental. Esto es así, porque la cultura y el arte constituyen la fuerza de valores que  imprimen  sentido a las obras y a todos los procesos materiales y simbólicos. La cultura es dinámica y se produce y reproduce en el seno de las relaciones sociales. Debemos comprender que en ese entramado social se libran intensas luchas por la hegemonía, entre los valores conservadores del individualismo, el consumismo, y el autoritarismo, y los valores positivos de transformación social, justicia y solidaridad. En ese sentido, la cultura juega un papel central para que la sociedad pueda optar por los valores que orientan la acción social  hacia la humanización de la vida y la emancipación.

El Proyecto de Ley de Cultura y arte conlleva un compromiso vehemente con los intereses del país. Así lo ha apreciado la fórmula presidencial de Salvador y Oscar y por esa razón, la aprobación e impulso está contemplado como un compromiso en el eje 9 del programa de gobierno del FMLN.

Los principios y enfoques del proyecto de ley del FMLN no son producto de la improvisación sino de numerosos estudios teóricos, históricos, y especializados. Ningún otro partido se dio la tarea, de pensar la cultura y el arte en toda su significación y complejidad. Sólo el FMLN tuvo el arresto y la responsabilidad, bajo el liderazgo de la diputada Lorena Peña, de proponer una Ley de cultura. Esta ley promovida por el FMLN será histórica y tendrá una enorme significación para la vida del país y para el impulso de las fuerzas culturales salvadoreñas, a largo plazo.

El proyecto de cultura y arte del FMLN tiene cinco grandes fuentes de principios, y enfoques.

La primera fuente tiene un carácter doctrinario y está contenida en la Constitución de la República de El Salvador. Artículos 1 y 53 de la Constitución:

La segunda fuente radica en las propuestas contenidas en los documentos formulados por los artistas, creadores culturales y por distintos grupos intelectuales salvadoreños. Aquí destaca el visionario “Plan de desarrollo Cultural” de la Mesa de Desarrollo Cultural del Diálogo Social Abierto que fue el producto del trabajo de más de 400 creadores que se reunieron durante dos años para formular sus propuestas. Tres de ellas, fueron recogidas, en la Ley de Cultura y Arte: a. “Elevar a rango ministerial la institucionalidad gubernamental de la cultura, b. “Dotar al estudio de las artes de una condición académica de calidad abarcando los distintos niveles educativos, y c. Crear el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

La tercera fuente de principios del Proyecto de Ley emana de los mandatos, resoluciones y recomendaciones internacionales sobre cultura, contenidos en tratados y declaraciones de organismos internacionales, como las Naciones Unidas, la  UNESCO; el PNUD, la Organización de Estados Iberoamericanos, entre otros.

La cuarta fuente de la Ley se encuentra en documento y leyes  Latinoamericana y Centroamericanos, entre ellos, la Política Cultural de Integración, 2012-2015, del Sistema de Integración Centroamericana, SICA y las Leyes de Cultura de varios países de América Latina.

La quinta fuente de insumos, reside en el proceso de consultas especializadas y ciudadanas que realizo la Secretaria de arte y cultura del FMLN a lo largo del 2012, en el cual participaron académicos, artistas y creadores de la cultura, para  discutir críticamente el proyecto de Ley del FMLN y formular  sus propuestas.

Para resumir, el Proyecto de Ley de Cultura y Arte está inspirado en toda su arquitectura en cuatro principios que animan su espíritu y el texto de la misma:

  1. La Constitución de la República y los derechos culturales ahí reconocidos.
  2. La cultura como derecho humano fundamental.
  3. La Cultura como un pilar del desarrollo humano sostenible.
  4. La plena libertad de pensamiento, creación y expresión,
  5. El respeto a la diversidad cultural.

Han pasado 23 años desde la fundación de CONCULTURA y la aprobación de la Ley de Patrimonio cultural. Ahora, nos encontramos a las puertas de la fundación de una nueva institucionalidad  que se concretará con la creación del Ministerio de Cultura y la aprobación y ejecución de la Ley de arte y cultura del FMLN. Ambas medidas abrirán las puertas para que la sociedad pueda asumirse como protagonista esencial de la creación y desarrollo de la cultura.

Esto sin duda ocurrirá así, con el triunfo de la fórmula presidencial del FMLN en la segunda vuelta y la elección de Salvador y Oscar como Presidente y vicepresidente del país. Ellos han asumido el compromiso histórico de tratar a la cultura como un derecho humano y como pilar del desarrollo humano sostenible.

Nosotros como comunidades de creación y de conocimiento tenemos la responsabilidad de continuar impulsando nuestro trabajo en el seno de la sociedad y, a la vez, tenemos el deber de discernir críticamente el trabajo cultural del gobierno, apoyando decididamente sus avances, señalando sus desaciertos, y participando activamente en la construcción de las políticas públicas que se elaboren en el Estado y en la sociedad civil.

Para finalizar, quiero decir que el reto que tenemos es formidable si queremos lograr que la cultura y el arte ocupen el sitial que se merecen por su papel esencial en la emancipación humana. Para ello, necesitamos una concertación muy amplia de voluntades de forma tal que, la ciencia, la cultura y el conocimiento, concierten sus fuerzas. Sólo así será posible una renovación profunda de las fuerzas culturales de nuestro país que nos permita estar a la altura de la energía creativa, las esperanzas  y el talento que, a lo largo de la historia, ha demostrado nuestro pueblo.

Muchas gracias.


[1]MEMORIA del Ministerio de Cultura de 1954-1955 San Salvador p. 11.

Académicos, artistas e intelectuales ratifican su apoyo a fórmula presidencial del FMLN

5 Mar
Imagen

Artistas en la Gala “Encuentro” en apoyo al proyecto cultural del FMLN y su fórmula presidencial Salvador y Oscar. Fotos/ Augusto Vásquez

En un evento realizado el 04 de marzo en el Hotel Presidente, llamado “Encuentro, ciencia, arte y cultura”, el “Movimiento Ciudadano Arte y Cultura El Salvador Adelante” expresó su apoyo nuevamente a la fórmula de Salvador Sánchez Cerén y Oscar Órtiz.

El evento tuvo una primera parte académica, en la que participaron el Dr. Luis Alvarenga, el investigador Pablo Benítez, la Dr. Breni Cuenca, el Dr. Ramón Rivas, la maestra y bailarina Eunice Payes, el pintor Antonio Bonilla y el maestro y director de teatro Fernando Umaña, quienes hablaron, desde su propia especificidad, sobre la importancia del desarrollo de la cultura y del arte para los procesos de transformación social que vive el país con el gobierno del FMLN.

A la parte académica se le integró la gala artística en la que el público pudo presenciar, ininterrumpidamente, interpretaciones como la versión jazz de “El carbonero” a cargo del Saxofonista Victor Tomasino, “La primavera” de Vivaldi por la violinista Andrea Ramírez, el Par deux de “Espartaco” bajo la dirección de la Maestra Alcira Alonso, “Los negritos de Cacaopera” por el Maestro Israel Bojorge, “Las campanas de la ermita” de la Ópera el Mozote de Luis Herodier acompañadas con el piano por el maestro Karl Doetsch y del coro de la Ópera de El Salvador (OPES) , y finalmente la lectura de poesía de Walt Whitman, a cargo de los actores Juan Ramón Galeas y Ana Ruth Aragón.

La gala artística que estuvo bajo la dirección y producción del destacado director de teatro Fernando Umaña, se caracterizó por una fluidez y un manejo perfecto del tiempo sin interrupciones, entre un acto artístico y otro.

De izquierda a derecha: Ramón Rivas, Luis Alvarenga, Breni Cuenca, Eunice Payés, Pablo Benítez, Fernando Umaña y Antonio Bonilla. Mesa de académicos y artistas en el evento "Encuentro".

De izquierda a derecha: Ramón Rivas, Luis Alvarenga, Breni Cuenca, Eunice Payés, Pablo Benítez, Fernando Umaña y Antonio Bonilla. Mesa de académicos y artistas en el evento “Encuentro”.

Uno de los puntos a los que más hicieron referencia los participantes, como grandes aciertos que ha tenido el Frente, respecto a otros partidos políticos, fueron: la elaboración del Proyecto de Ley de Cultura y la incorporación del Eje. 9 dedicado a la Cultura que en su programa de Gobierno El Salvador Adelante plantea la creación de un Ministerio de Cultura, la conformación de un Fondo Nacional Concursable para la Cultura y las Artes, fundar el Instituto Superior de las Artes y brindar seguridad social para los artistas.

Fernando Umaña expresó que, “el FMLN, desde el partido ha dado muestras claras por superar las visiones coyunturalistas y folkloristas de la cultura, tal es el caso de la elaboración del Proyecto de ley de cultura que supera cualquier sesgo ideológico porque parte de un enfoque de ver a la cultura como derecho humano fundamental y como un eje estratégico del desarrollo”.

Esta es la segunda vez que este conglomerado expresa públicamente su apoyo al frente, ya a comienzos de 2014 entregaron al candidato Sánchez Cerén, un Manifiesto de adhesión sustentado con más de 300 firmas de artistas e intelectuales.

Violinista Andrea Ramírez, arlequines y actores de Escena X Teatro, Compañía de Danza Eunice Payés.

Violinista Andrea Ramírez, arlequines y actores de Escena X Teatro, Compañía de Danza Eunice Payés.

En el evento además participaron la asociación de teatro Escena X y los alumnos de danza de la maestra Eunice Payés.

Al cierre de la actividad, los artistas e intelectuales entregaron la declaratoria a Gerson Martínez, Director general del programa de gobierno Salvador y Óscar en la que ratificaban su apoyo al FMLN en la actual contienda electoral debido a que “las propuestas programáticas de Salvador y Oscar reconocen en la cultura, el arte y la ciencia una fuerza determinante del desarrollo integral de El Salvador, los consideran un factor esencial para el crecimiento de nuestra riqueza como país”.

A %d blogueros les gusta esto: