Archive | mayo, 2013
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FMLN 4 Años de Gobierno: cambios de verdad

31 May

El gobierno del FMLN tiene la certeza de que la fuerza de nuestra gente puede hacer de El Salvador un país mejor, con igualdad y más oportunidades para todos. En los últimos años, nuestro gobierno acumuló logros importantes en esta dirección.
A estos logros les llamamos cambios de verdad. Y decimos esto porque están transformando la vida de nuestra gente. Son hechos concretos como la eliminación del pago de cuotas “voluntarias” en los hospitales y escuelas, la creación de Ciudad Mujer, la entrega de uniformes, zapatos y útiles escolares, así como entrega de títulos de propiedad, y el otorgamiento de créditos agrícolas, además la baja en los precios de los medicamentos.
Medardo González

“El espectador emancipado” Jacques Rancière

31 May

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El espectador emancipado

Jacques Rancière

Título original: Le spectateur émancipé © La Fabrique éditions, 2008

Traducción de Ariel Dilon Revisión de Javier Bassas Vila

www.ellagoediciones.com

Este libro tiene su origen en una petición que me hicieron hace algunos años y que consistía en introducir la reflexión de una academia de artistas consagrada al espectador a partir de las ideas desarrolladas en mi libro El maestro ignorante1. Al principio, la proposición me dejó un poco perplejo. El maestro ignorante exponía la excéntrica teoría y el singular destino de Joseph Jacotot, que había causado escándalo a comienzos del siglo XIX al afirmar que un ignorante podía enseñarle a otro ignorante lo que él mismo no sabía, proclamando la igualdad entre las inteligencias y oponiendo la emancipación intelectual a la instrucción del pueblo. Sus ideas habían caído en el olvido ya a mediados de su propio siglo. Me había parecido oportuno sacarlas de nuevo a la luz, en la década de 1980, para plantear la polémica cuestión de la igualdad intelectual en el revuelo del debate creado en torno a la finalidad de la escuela pública. Ahora bien, en el seno de la reflexión artística contemporánea, ¿qué uso dar al pensamiento de un hombre cuyo universo artístico puede representarse emblemáticamente con las figuras de Demóstenes, Racine y Poussin?

Sin embargo, después de reflexionar sobre ello, me pareció que la ausencia de toda relación evidente entre el pensamiento de la emancipación intelectual y la cuestión del espectador actual también era una buena oportunidad. Podía ser una ocasión para tomar una distancia radical con respecto a ciertos presupuestos teóricos y políticos que, incluso bajo una forma postmoderna, sustentan todavía los fundamentos del debate sobre el teatro, la performance y el espectador. Pero, para hacer emerger esta relación y darle un sentido, había que reconstituir la red de presupuestos que sitúan la cuestión del espectador en el centro del debate sobre las relaciones entre arte y política. Había que trazar el modelo global de racionalidad sobre cuyo fondo nos hemos acostumbrado a juzgar las implicaciones políticas del espectáculo teatral. Empleo aquí esta expresión para incluir todas las formas de espectáculo -acción dramática, danza, performance, mimo u otras- que ponen cuerpos en acción ante un público reunido.

Las numerosas críticas que ha ocasionado el teatro a lo largo de toda su historia pueden ser concentradas en una afirmación esencial. La llamaré la paradoja del espectador, una paradoja quizás más fundamental que la célebre paradoja del comediante. Esta paradoja se puede formular simplemente así: no hay teatro sin espectador (aunque se trate de un espectador único y oculto, como en la representación ficcional de El hijo natural que da lugar a las Conversaciones de Diderot). Ahora bien, dicen los acusadores, ser espectador es un mal, y ello por dos razones. En primer lugar, mirar es lo contrario de conocer. El espectador permanece ante una apariencia, ignorando el proceso de producción de esa apariencia o la realidad que ella recubre. En segundo lugar, es lo contrario de actuar. La espectadora permanece inmóvil en su sitio, pasiva. Ser espectador es estar separado al mismo tiempo de la capacidad de conocer y del poder de actuar.

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Atilio Borón entrevista a Álvaro García Linera

30 May

Álvaro García Linera

La vida de Álvaro García está marcada por la lucha por el poder de los pueblos indígenas y las clases trabajadoras. Uno de los momentos que recuerda permanentemente, como un hito en la construcción de su pensamiento y accionar político, es noviembre de 1979. Un instante de unidad y sublevación del proletariado minero y las comunidades indígenas, todos los elementos que confluyen a través de su vida: “Armé una imagen epopéyica de lo que sucedía. Era el despertar indígena. Se me convirtió en una obsesión entender qué significaba eso, era y hasta ahora soy un marxista seducido por la insurgencia indígena”.

Se autoidentifica como “marxista clásico” y la elaboración de su pensamiento proviene de sus primeros años de juventud, cuando se acercó a varios clásicos del conocimiento universal, como Kant, Hegel, Gramsci, Nietzsche y, por supuesto, Marx y Lenin. En 1981, partió con destino a México, para continuar con sus estudios en matemática en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde obtuvo su pregrado y postgrado. Allí encontró, además, respuestas a algunas de sus interrogantes, gracias al influjo de las guerrillas indígenas campesinas de El Salvador, Guatemala y por el movimiento nicaragüense. “En ese periodo hallé otra veta. Encontré explicaciones a muchas cosas que no pude con la izquierda boliviana de la Unidad Democrática Popular (UDP), del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), del Partido Socialista 1 (PS-1)”
Sin duda, su estadía en México influyó decididamente en él, sin embargo su lucha estaba en Bolivia y los acontecimientos lo convocaban, “la UDP iba a caerse y había que alistar una gran rebelión y sublevación”. A su retorno a Bolivia, en 1985, genera contactos con dirigentes campesinos y mineros que formaban parte de las estructuras políticas de los sectores populares del país. Entre ellos se encontraba Felipe Quispe. Desde entonces, inicia visitas a las comunidades indígenas y centros mineros para irradiar el discurso de la sublevación indígena y obrera para la toma directa del poder. Bajo esta ideología, un grupo de dirigentes y activistas, Sigue leyendo

ROBERTO BOLAÑO Fragmento de la novela Los Detectives Salvajes

30 May

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“Hay una literatura para cuando estás aburrido. Abunda. Hay una literatura para cuando estás calmado. Ésta es la mejor literatura, creo yo. También hay una literatura para cuando estás triste. Y hay una literatura para cuando estás alegre. Hay una literatura para cuando estás ávido de conocimiento. Y hay una literatura para cuando estás desesperado. Esta última es la que quisieron hacer Ulises Lima y Belano. Grave error, como se verá a continuación. Tomemos, por ejemplo, un lector medio, un tipo tranquilo, culto, de vida más o menos sana, maduro. Un hombre que compra libros y revistas de literatura. Bien, ahí está. Ese hombre puede leer aquello que se escribe para cuando estás sereno, para cuando estás calmado, pero también puede leer cualquier otra clase de literatura, con ojo crítico, sin complicidades absurdas o lamentables, con desapasionamiento. Eso es lo que yo creo. No quiero ofender a nadie.

Ahora tomemos al lector desesperado, aquel a quien presumiblemente va dirigida la literatura de los desesperados. ¿Qué es lo que ven? Primero: se trata de un lector adolescente o de un adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel. Es el típico pendejo (perdonen la expresión) que se suicidaba después de leer el Werther. Segundo: es un lector limitado. ¿Por qué limitado? Elemental, porque no puede leer más que literatura desesperada o para desesperados, tanto monta, monta tanto, un tipo o un engendro incapaz de leerse de un tirón En busca del tiempo perdido, por ejemplo, o La montaña mágica (en mi modesta opinión un paradigma de la literatura tranquila, serena, completa), o, si a eso vamos, Los miserables o Guerra y paz. Creo que he hablado claro, ¿no? Bien, he hablado claro. Así les hablé a ellos, les dije, les advertí, los puse en guardia contra los peligros a que se enfrentaban. Igual que hablarle a una piedra. Otrosí: los lectores desesperados son como las minas de oro de California. ¡Más temprano que tarde se acaban! ¿Por qué? ¡Resulta evidente! No se puede vivir desesperado toda una vida, el cuerpo termina doblegándose, el dolor termina haciéndose insoportable, la lucidez se escapa en grandes chorros fríos. El lector desesperado (más aún el lector de poesía desesperado, ése es insoportable, créanme) acaba por desentenderse de los libros, acaba ineluctablemente convirtiéndose en desesperado a secas. ¡O se cura! Y entonces, como parte de su proceso de regeneración, vuelve lentamente, como entre algodones, como bajo una lluvia de píldoras tranquilizantes fundidas, vuelve, digo, a una literatura escrita para lectores serenos, reposados, con la mente bien centrada. A eso se le llama (y si nadie le llama así, yo le llamo así) el paso de la adolescencia a la edad adulta. Y con esto no quiero decir que cuando uno se ha convertido en un lector tranquilo ya no lea libros escritos para desesperados. ¡Claro que los lee! Sobre todo si son buenos o pasables o un amigo se los ha recomendado. Pero en el fondo ¡lo aburren! En el fondo esa literatura amargada, llena de armas blancas y de Mesías ahorcados, no consigue penetrarlo hasta el corazón como sí consigue una página serena, una página meditada, una página ¡técnicamente perfecta! Y yo se los dije. Se los advertí. Les señalé la página técnicamente perfecta. Les avisé de los peligros. ¡No agotar un filón! ¡Humildad! ¡Buscar, perderse en tierras desconocidas! ¡Pero con cordada, con migas de pan o guijarros blancos! Sin embargo yo estaba loco, estaba loco por culpa de mis hijas, por culpa de ellos, por culpa de Laura Damián, y no me hicieron caso”.

Extraído del Libro “Los Detectives Salvajes”, edición de Monte Ávila publicada en 2007, en las páginas 187-189.

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23 ARTISTAS SALVADOREÑOS EN GUATEMALA

29 May

http://issuu.com/fundacionrozasbotran/docs/artistas_de_el_salvador_en_guatemala/1?e=8055520%2F2533575

El arte salvadoreño contemporáneo impulsa la participación en oposición a la simple contemplación. Los artistas buscan la interacción con el público para fortalecer el crecimiento integral del ser humano a través de un arte que promueve encuentros de diálogo y reflexión.Presentamos, en este espacio guatemalteco, a 23 artistas salvadoreños que establecen códigos visuales basados en el análisis y la síntesis de las vivencias de su entorno sociocultural y natural. Nos complace saber que su presencia tendrá mucha importancia en el fortalecimiento del conocimiento y la apreciación artística del público que nos visita.

Un poema del poeta salvadoreño Roberto Armijo

29 May

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XXXIII

No escribo para que mi nombre

luzca como flor en la solapa

ni para que

sople huecos ritmos en la Academia de la

/Lengua

No escribo para abrir una cuenta en Suiza

y viva como un sultán de las Mil y una

/Noches

No escribo para que mi recuerdo

espante como bandada de cuervos

No escribo con la mano en la frente

oyendo a Vivaldi a todo volumen

No escribo para que Rodríguez Monegual

Octavio Paz y Yurkievich

escriban una línea sobre mi poesía

No escribo para que el oligarca

me ponga dos alitas de petate

No escribo para adquirir un palacio

y volar como un ángel de palo a la diestra

/de Dios padre

No escribo para disfrazarme de Romero

y hacer el amor a una putilla aristocrática

No escribo para cenar ostras trufas

en los restaurantes que explotaron

al pobrecillo alucinado Scott Fitzgerald

Yo escribo para respirar

Yo escribo para encontrar un nido en los

/ramajes de la tempestad

Yo escribo para morir lúcido

cabalgando mi caballo de madera

Yo escribo para ulular como el lobo que bajo

/la nieve abandona el bosque

Yo escribo con mi corazón que alzo como un

/fanal

en este tiempo de tinieblas.

(Tomado de El Pastor de las equivocaciones)

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“¿El Salvador? Ya no me siento cómodo en ningún lado del planeta” Entrevista con el escritor Horacio Castellano

28 May

moya

“¿El Salvador? Ya no me siento cómodo en ningún lado del planeta” Entrevista con el escritor Horacio Castellanos

Entrevista realizada por el periódico digital El Faro, publicada el 27 de mayo de 2013.

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